El partido que no terminó como debía

La cita estaba puesta a las 10:00 de la mañana para que la bola rodara y pudiéramos gozar de los primeros minutos de Menottistas y El Vasco en el torneo Paz en las Canchas. 

Como se ha hecho costumbre en el torneo, a la hora en punto los equipos ya estaban en la cancha y el árbitro se puso el pito en la boca para darle inicio al emocionante encuentro. 

Menottistas salió con un uniforme a rayas horizontales verdes y negras, un contraste que a muchos llamó la atención en la tribuna y la admiración de otros que se fueron acercando a disfrutar del torneo que reúne a todos en torno al fútbol y la convivencia. 

Menottistas empezó poniendo sus condiciones, con un John Mario Romero que con la diez en la espalda empezó a soltar gambetas que hacían emocionar a sus compañeros y ponían a dudar a los rivales cuando tenía el balón en los pies. 

Por el lado de El Vasco, cada vez eran más las instrucciones para que la marca se dirigiera al diez, pero también para evitar que dispararan al arco desde larga distancia, pues el inicio del juego empezó a ser un monólogo de remates en contra que su arquero debía repeler cada vez con mayor intensidad. 

Pero no eran infalibles y mucho menos podían aguantar toda la carga que traía el equipo rival, por lo que su arco empezó a ser vulnerado. 

Tiro libre a favor de Menottistas que terminó en gol.

Con goles de todo tipo: de tiro libre, de chilena, jugadas de memoria, Menottistas fue escalando en el marcador, eso sí, los jugadores de El Vasco, aferrados al amor propio trataban de responder los ataques de su rival y se iban acercando al marcador, para mostrar que estaban dentro del partido. 

En un punto del partido, la situación se empezó a tornar a favor de El Vasco que, en ese momento, iba perdiendo 8 a 4. Y no fue propiamente por su fútbol, sino por las circunstancias que rodearon a sus rivales. 

Empezó todo con una falta en la mitad del campo a favor de El Vasco, uno de sus jugadores se escapaba y fue agarrado de la camiseta, lo que hizo que el juez decretara la falta. El jugador de Menottistas protestó al árbitro y éste se llevó la mano al bolsillo para sacar la tarjeta amarilla. 

Desde el banco de Menottistas gritaban al infractor que se tranquilizara, algunos decían bajito, ojalá y no se haga expulsar. 

El infractor siguió con la discusión al árbitro y en menos de un minuto, ya había visto la tarjeta roja y salido del campo expulsado, dejando a Menottistas con cuatro jugadores y teniendo que defender con ellos, la diferencia de cuatro goles. 

Pese al solazo que estaba haciendo, la noche se le vino encima a quienes hasta ese momento iban ganando el partido, pues en otra falta al borde del área propia, en el segundo tiempo y por acumulación de amarillas, otro jugador de Menottistas vio la tarjeta roja, lo que dejó a su equipo con tres jugadores. 

En ese momento, al ver que el equipo a rayas verdes y negras se quedaba con tres hombres en la cancha, el árbitro decidió dar por terminado el encuentro y dar como ganador al equipo El Vasco por 3 a 0, que es lo que dicta el triunfo por W. 

Este partido, emocionante, con grandes jugadores en la cancha, no pudo finalizar y se vio opacado por las expulsiones que hacen que el equipo Menottistas sume puntos en la tabla del juego limpio y se aleje del premio de $5.500.000, además de que perdieron tres puntos valiosos que le pueden hacer falta para clasificar a la siguiente ronda.