La ciudad ganó con Paz en las Canchas

La sana convivencia, el juego limpio y el respeto por el otro fueron las consignas con las que Paz en las Canchas empezó a reconocerse dentro del ámbito futbolero de los barrios de Medellín. 

El torneo que Q’HUBO realizó con apoyo del Inder de la Alcaldía de Medellín, la Liga Antioqueña de Fútbol (laf) y Chalacas Gol, tuvo en su desarrollo la influencia del mensaje de paz que se respira en torno al fútbol en los diferentes sectores del Valle de Aburrá, que hasta se metió en la piel de los jugadores y sus hinchadas para hacer de este torneo, uno de los más importantes y limpios de la ciudad. 

Los goles, las gambetas y las emociones, fueron adornados por el colorido de las tribunas, la pasión de las fanaticadas y el espíritu competitivo de todos, que siempre reconocieron en el otro a un amigo con quien compartir luego del partido y a quien abrazar o tomarse una cervecita al finalizar la jornada. 

Estas son las cifras màs importantes que dejó Paz en las Canchas

Fue así como luego de goleadas abultadísimas, partidos disputadísimos y uno que otro roce, se hizo común encontrarse a los jugadores rivales abrazados o sentados en la misma mesa mientras disfrutaban de otro partido, una bebida y la compañía de sus hinchadas. En algunos casos, apoyando a otros equipos, a amigos de otros lugares de la ciudad que ya conocen por el fútbol o simplemente, disfrutando de las emociones que brinda la pelota. 

En Paz en las Canchas, la convivencia reinó, los jugadores replicaron el mensaje en sus hinchadas y sus barrios, y la ciudad ganó un nuevo espacio para vivir el fútbol en paz, con sana convivencia, juego limpio y respeto por los demás. 

Brilló el juego limpio

Uno de los más grandes atractivos de Paz en las Canchas era el premio que se llevaría el equipo con el mejor juego limpio del torneo. Pues el mensaje que Q’HUBO quería darle a la ciudad estaba centrado en mostrar la convivencia que genera el fútbol en los barrios y las canchas de la ciudad. 

Para este ítem se estableció un sistema de puntos en el que los equipos iban a acumulando de acuerdo a las tarjetas rojas y amarillas que recibieran durante la primera ronda del torneo. Dándole así la posibilidad a todos los equipos de poder hacerse con el premio. Eso sí, quien llegara más lejos en todos los cuadros, sería quien se lo ganara. 

En la primera ronda fueron 14 equipos los que se fueron sin una sola tarjeta en contra. Pero de esos 14, sólo 10 clasificaron a segunda ronda. 

Para la ronda de octavos de final, ya sólo quedaban 4 equipos. Y en las semifinales, sólo La Cumbre C8 y Soccer 70 estaban en disputa para llevarse el premio de Juego Limpio. Al final, debido a la no clasificación a la final de La Cumbre C8, fue Soccer 70 el que se hizo con el premio a la convivencia de Paz en las Canchas. 

Debemos resaltar aquí, que ninguna expulsión en el torneo se dio por agresión o violencia contra un rival. Lo que nos deja con el objetivo cumplido.

Una garantía en el arco

César Pérez, el arquero de Soccer 70 llegó un partido tarde al torneo, pero desde que se instaló bajo los tres palos de su equipo, hizo que su voz se escucharan para darles seguridad, para guiarles los pasos que debían seguir en sus espaldas y para procurar que se establecieran como el menos goleado de Paz en las Canchas. 

En su primer partido recibió un gol. Y pese a eso, salió enojado porque no podían marcarles. Ya estaba pensando en ese premio y tenía la seguridad de que podría lograrlo. 

Fue tan influyente, que en el partido en el que faltó,, su equipo, pese a improvisar en el arco, sólo recibió tres goles, que se los sumaron en contra a él, pero que tampoco le asustaron. Esa fue la cifra con la que se casó, fue el mayor número de goles que recibió en un par de partidos. 

Sus atajadas fueron determinantes en la semifinal y en la final, volaba de lado a lado, planeaba estrategias para contrarrestar a los delanteros y varias veces contó con la ayuda de los palos. Sólo recibió 14 goles en 9 partidos. Estableciendo un promedio de 1,5 goles por partido.

César Pérez se hizo con el premio de la valla menos vencida de Paz en las Canchas y su sonrisa, que siempre que ganaban brillaba en la cancha, va a estar gigante luego de lograr lo que se propuso. 

Con el sello de Felipe

Con el nueve en la espalda, de contextura delgada y gran estatura, Felipe Montoya llegó a Paz en las Canchas para ayudar a su equipo, Soccer 70, a llevarse el premio de campeón. Lo que nunca se imaginó era que se iba a hacer con el premio del goleador de Paz en las Canchas. 

Fue una disputa ardua, pues durante todo el torneo siempre estuvo cerca del que estaba de goleador, a uno o dos goles. Empezando a ser el foco de todos los asistentes al torneo, que llegaban preguntando su nombre, su número y luego deleitándose con cada uno de sus goles. 

De cabeza, de afuera del área, desde adentro, con el taco, con la pierna izquierda, con la derecha. Siempre dijo presente para que su equipo se impusiera por abultadas goleadas a sus rivales. Tanto, que tuvo partidos en los que marcó nueve goles. Aunque también tuvo algunos en los que se fue en blanco. 

Cuando eliminaron al goleador, su equipo, que quería ganarlo todo, se enfocó en hacerlo el líder de la tabla de artilleros y por eso, en muchas ocasiones lo buscó hasta extenuarlo. Y aunque en un par de partidos el arco estuvo cerrado para él, en otros gozó las mieles del gol, tanto que se le agotaron las maneras de celebrarlo. 

Felipe Montoya, con 35 goles se hizo con el título de goleador de Paz en las canchas, con un promedio de gol de 3,9 goles por partido. Su capacidad para marcar goles y sus intentos por lograrlo, lo hicieron uno de los grandes protagonistas del torneo.

Un digno subcampeón

Desde su partido debut, la noche del viernes 1 de noviembre frente a Campeador, Enper – Las Violetas demostró toda la pasión y la garra con la que iban a entablar su participación en Paz en las Canchas. Desde atrás, Mateo Cardona impulsaba con sus gritos y ocurrencias el desarrollo de los partidos. En el medio con Juan José Ortiz y Sebastián Arboleda, buscaban darle un equilibrio a cada ataque. Y adelante, con Camilo Maturana y Juan Camilo Bedoya marcaban goles que los fueron llevando adelante en el torneo. 

Muchos los admiraban desde las tribunas por sus físicos, pues se veían macizos y fuertes en el campo. Tal vez era el reflejo de las siglas Enper de su nombre, que significan Entrenamiento Personal y forman parte de la iniciativa de su jugador Juan Camilo Bedoya en la que entrena niños y jóvenes para que se desarrollen como futbolistas. 

Cada uno de sus partidos era acompañado por personas del barrio Belén, donde disputan los torneos que juegan y siempre tuvieron fanaticadas gritando desde la tribuna, impulsándolos para no bajar los brazos pese a estar abajo en el marcador en varios partidos. Fue así como con apoyo de otros, viveza, alegría y pasión, llegaron a la final para disputarla frente a Soccer 70. 

Su partido final fue un arrojo táctico que sorprendió a sus rivales, pues con su fuerza, su inteligencia y su simplicidad en el juego, lograron empatar el partido en tres oportunidades pese a estar abajo en el marcador, para así llevarlo hasta definiciones del punto penal, donde perdieron por 3 a 2. Siendo ganadores del subcampeonato de esta primera edición de Paz en las Canchas. 

La Cumbre C8 mostró sus pergaminos

La Cumbre C8 es un equipo que salió de Llanadas, 13 de Noviembre y El Pinal en la comuna 8 de Medellín. Algunos han jugado en equipos de futsal profesional, otros son micreros por puro amor al fútbol, donde han dejado todo en cada cancha donde se han vestido de cortos. 

A Paz en las Canchas llegaron como todos los equipos: con la intención de llevarse el título y el gran premio. Cada partido que disputaron fue con la intención de lograrlo y poco a poco fueron mostrando los pergaminos que tenían para llegar a las finales. 

Con sus apodos, donde se destacan: Colada, Vampi, Chico, La Mica y Gurrero, no sólo eran alegría fuera de la cancha, sino que también dentro de ella mostraban talento, dominio y conocimiento de los movimientos de cada uno de sus jugadores, ofreciendo un gran espectáculo cada que salían a la cancha. Además, la gente del barrio iba a apoyarlos en multitudes que aturdían a sus rivales y los llevaron a avanzar muchas veces en las que la suerte los tuvo que acompañar para clasificar, pues pueden ser considerado el equipo que más balones estrelló en el palo en el torneo. Sobre todo en cuartos de final, estancia que superaron en cuartos de final. Y en semifinales, donde cayeron frente a Enper – Las Violetas. 

Para disputar el tercer puesto empezaron desanimados, el partido al ser tan temprano no favoreció a su fanaticada que no los pudo acompañar, pero luego de irse abajo por 4 a 0, se pusieron las pilas y desde atrás se impusieron por 10 a 6 a Borussia Dortmund, para hacerse con el premio y llevarse una alegría más para su casa. 

Soccer 70 lo ganó todo

La final estaba establecida para que se jugara a la 1:00 p.m. y allí estaban los dos equipos que demostraron ser los mejores del torneo, los que vencieron a todos los rivales que tuvieron en frente y que se iban a disputar el título de campeón de Paz en las Canchas. 

Se enfrentaban Enper Las Violetas y Soccer 70, las tribunas estaban inundadas de gente que se acercó a vibrar esta final y que dejó todo, al igual que los jugadores en la cancha. 

El partido fue un juego cerrado, muy disputado desde lo táctico, ya que Soccer 70 tenía al goleador del torneo y Las Violetas quería evitar que marcara en grandes cantidades como lo venía haciendo. Así que propuso un partido en el que el físico fuera el que determinara quién salía campeón en los 50 minutos reglamentarios. 

Pero no pudo ser. El partido fue un festival del empate. Donde Soccer 70 se iba arriba y Enper Las Violetas empataba inmediatamente. Lo que marcó el final con un empate a 3 que nos envió a definir el título desde el punto blanco del penalti. 

Allí, con tres cobros acertados, fue Soccer 70 quien gritó campeón, ya que una de las figuras de Enper Las Violetas, botó el último penalti de su equipo para sellar los penaltis 3 a 2. 

Al final fue un partidazo que hizo erizar a todos los asistentes. 

Lo ganaron todo

Soccer 70 fue el ganador de los premios más importantes de Paz en las Canchas. Llevándose, además del título de campeón, el premio al Juego Limpio, el premio al goleador con Felipe Montoya y el premio de la valla menos vencida con César Pérez. Grandes premios que les alegraron la navidad. ¡Felicitaciones!

La Cumbre fue tercero

En el primer partido de la jornada, a eso de las 11:30 a.m. se disputó el partido del tercer y cuarto puesto, en el que Borussia Dortmund y La Cumbre C8 se enfrentaban por quien se llevaba el premio de 1 millón de pesos que se le daba al tercero. 

El partido empezó frío, tanto que en menos de diez minutos La Cumbre ya iba perdiendo por 4 a 0. 

Pero con el mismo empuje que siempre los caracterizó, ese con el que aseguraban que nunca daban los brazos a torcer pese a ir muy abajo en el marcador, empezaron a descontar goles que los llevó a cerrar el primer tiempo ganando 5 a 4. 

El segundo tiempo fue casi que un trámite, en el que fue Borussia el que empezó a ver cómo los goles en contra inflaban las redes de su arco, para sellar el tercer puesto en favor de La Cumbre C8 con un contundente 10 a 6. 

Las Violetas ganó en el barrio

El segundo partido de la noche iba a ser disputado por ENPER Las Violetas y La Cumbre C8. Equipos que representan a sus barrios, que llenaron las tribunas de gente de sus comunas que fueron a apoyarlos, que gritaron y alentaron durante los 50 minutos que duró el cotejo. 

Fue un partido más cerrado aún que el anterior, en el que el empate se rompió con un golazo de Mateo Cardona, El Loco, arquero de Enper, quien realizó un lanzamiento de arco a arco que se clavó en el ángulo de la portería de La Cumbre. El partido continuó cerrado que la diferencia al final del primer tiempo fue de 2 a 1. 

Al iniciar el segundo tiempo, Enper marcó un gol más y se fue arriba 3 a 1. Marcando aún más la diferencia. Pero no fue suficiente porque los jugadores de La Cumbre encontraron en los pies de Orlando Vegas, La Mica, la magia que los llevara al frente a empatar el partido. Empate que fue logrado por un certero remate de Andrés Piedrahíta, Vampi, quien vulneró así el arco de Mateo Cardona, quien terminaría siendo la figura del partido. 

Al final, la diferencia la marcó Juan Camilo Bedoya, Pocho, que con una lujosa media volea, convirtió el cuarto gol para Las Violetas. Gol que les dio la victoria y el camino a la final por 4 a 3.

Soccer 70, el primer finalista

En un partido que se tornó cerrado durante los primeros catorce minutos de juego, Borussia Dortmund y Soccer 70 se enfrentaron para definir quién sería el primer finalista del torneo. 

Al principio Borussia propuso una solidez defensiva para evitar que el ataque certero de Soccer 70 no fuera efectivo. Una estrategia que funcionó muy bien al principio del partido, pero que se fue diluyendo con el paso de los minutos. Hasta que al minuto 14 entró el primer gol de Soccer 70. 

Pese al gol en contra, Borussia siguió con su férrea defensa, pero antes de acabar el primer tiempo recibió un segundo gol, que empezó a trazar el camino que seguiría Soccer 70 hacia la final de Paz en las Canchas. 

Soccer 70 se impuso 4 a 1, alejándose en la tabla de valla menos vencida, logrando el liderato de la tabla de goleadores con Felipe Montoya y clasificando a la gran final.